{"id":8593,"date":"2018-05-07T17:26:41","date_gmt":"2018-05-07T17:26:41","guid":{"rendered":"http:\/\/infopediatria.net\/nueva\/?p=8593"},"modified":"2018-05-07T17:26:41","modified_gmt":"2018-05-07T17:26:41","slug":"el-nino-diabetico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.infopediatria.net\/pedianord\/blog-de-pediatria\/el-nino-diabetico\/","title":{"rendered":"El ni\u00f1o diab\u00e9tico"},"content":{"rendered":"<div id=\"titulos\">\n<h2>Introducci\u00f3n<\/h2>\n<p>La Diabetes Mellitus es el trastorno endocrino-metab\u00f3lico m\u00e1s frecuente de la infancia y adolescencia, con importantes secuelas para el desarrollo f\u00edsico y emocional. Los ni\u00f1os afectados se enfrentan a fuertes exigencias como:<\/p>\n<ul>\n<li>necesidad diaria de insulina de por vida<\/li>\n<li>necesidad diaria de efectuar su propio control diab\u00e9tico<\/li>\n<li>necesidad de prestar una atenci\u00f3n constante a la dieta<\/li>\n<\/ul>\n<p>La educaci\u00f3n del ni\u00f1o diab\u00e9tico es fundamental para lograr un control de la enfermedad que le permita mantener unos niveles adecuados de calidad de vida y bienestar psicol\u00f3gico.<\/p>\n<h2>Incidencia<\/h2>\n<p>En Estados Unidos la prevalencia de diabetes entre los escolares es de 1.9 casos por cada 1.000 ni\u00f1os. Esta incidencia aumenta con la edad. El pico m\u00e1ximo se produce en dos intervalos:<\/p>\n<ul>\n<li>entre los 5 y los 7 a\u00f1os, debido a la mayor exposici\u00f3n a enfermedades infecciosas, coincidiendo con la escolarizaci\u00f3n.<\/li>\n<li>durante el \"estir\u00f3n\" de la pubertad, porque la hormona del crecimiento inhibe la acci\u00f3n de la insulina.<\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"titulos\">\n<h2>Tipos de diabetes<\/h2>\n<p>Existen dos formas principales de Diabetes Mellitus:<\/p>\n<ul>\n<li>Diabetes Mellitus tipo 1: se caracteriza por la dependencia de la insulina ex\u00f3gena. Este tipo de diabetes suele empezar en la infancia, pero puede hacerlo a cualquier edad. Por tanto para referirnos a ella debemos abandonar t\u00e9rminos como \"diabetes juvenil\", \"diabetes l\u00e1bil\", etc. Es la m\u00e1s frecuente en la infancia<\/li>\n<\/ul>\n<ul>\n<li>Diabetes Mellitus tipo 2: conocida como \"diabetes del adulto\", no depende de la insulina. Es la forma m\u00e1s com\u00fan de diabetes en el adulto y se caracteriza por la resistencia a la insulina o por un defecto en su producci\u00f3n. Muchos afectados son personas obesas y no realizan ejercicio. Suele comenzar a partir de los 40 a\u00f1os, pero puede hacerlo a cualquier edad. En los \u00faltimos a\u00f1os su incidencia en ni\u00f1os y adolescentes ha aumentado de forma espectacular, en particular entre los ni\u00f1os y adolescentes con sobrepeso.<\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"titulos\">\n<h2>\u00bfQu\u00e9 es la Diabetes Mellitus tipo 1?<\/h2>\n<p>La Diabetes Mellitus tipo 1 es la forma de diabetes predominante en la infancia. Se caracteriza por el exceso de az\u00facar en la sangre (hiperglucemia) debido a un d\u00e9ficit en la producci\u00f3n y\/o acci\u00f3n de la insulina. Este exceso de az\u00facar a largo plazo da\u00f1a los vasos sangu\u00edneos, los nervios y algunos \u00f3rganos.<\/p>\n<p>Se trata de una enfermedad autoinmunitaria que tiende a heredarse y que se desencadena por factores diversos. La destrucci\u00f3n de las c\u00e9lulas pancre\u00e1ticas encargadas de la producci\u00f3n de insulina (islotes pancre\u00e1ticos) produce un d\u00e9ficit progresivo de insulina, una hormona anab\u00f3lica fundamental que controla el nivel de az\u00facar en la sangre.<\/p>\n<p>En condiciones normales, el nivel de insulina aumenta despu\u00e9s de comer para permitir la distribuci\u00f3n controlada de los principios inmediatos ingeridos en forma de energ\u00eda (estado anab\u00f3lico) y baja durante el ayuno para permitir al organismo movilizar la energ\u00eda que necesita (estado catab\u00f3lico).<\/p>\n<p>La Diabetes Mellitus, al evolucionar, se convierte en un estado catab\u00f3lico permanente con poca insulina, lo que aumenta el nivel de az\u00facar despu\u00e9s de haber comido. La hiperglucemia en ayunas es un s\u00edntoma que refleja un d\u00e9ficit grave de insulina.<\/p>\n<div id=\"titulos\">\n<h2>Causas de la Diabetes Mellitus tipo 1<\/h2>\n<p>La enfermedad est\u00e1 causada por mecanismos inmunitarios responsables de la destrucci\u00f3n de determinadas c\u00e9lulas del p\u00e1ncreas en sujetos predispuestos. Los factores desencadenantes pueden ser, entre otros:<\/p>\n<ul>\n<li>infecciones v\u00edricas (parotiditis, rub\u00e9ola, etc)<\/li>\n<li>exposici\u00f3n precoz a la leche de vaca, lo que explica la menor incidencia de Diabetes Mellitus en los beb\u00e9s criados con lactancia materna<\/li>\n<li>antecedentes de estr\u00e9s<\/li>\n<li>exposici\u00f3n a toxinas qu\u00edmicas<\/li>\n<\/ul>\n<div id=\"titulos\">\n<h2>S\u00edntomas<\/h2>\n<p>La aparici\u00f3n de los primeros s\u00edntomas se debe a una brusca disminuci\u00f3n de la secreci\u00f3n de insulina. En general, la capacidad del organismo del ni\u00f1o para producir insulina baja durante meses o a\u00f1os antes de la aparici\u00f3n de los primeros s\u00edntomas, que suelen manifestarse cuando las reservas se han reducido al 20 por ciento de lo normal, o incluso menos.<\/p>\n<p>Cl\u00e1sicamente la enfermedad en la infancia produce mucha sed (polidipsia) y un exceso de orina (poliuria). Tambi\u00e9n hay hambre excesiva y p\u00e9rdida de peso a pesar del apetito voraz: polifagia. Por ello, en la literatura espa\u00f1ola se ha hablado de la enfermedad de las 4 Ps.<\/p>\n<p>La p\u00e9rdida de peso se explica f\u00e1cilmente con el siguiente ejemplo: un ni\u00f1o sano de 10 a\u00f1os de edad consume diariamente 2.000 calor\u00edas o m\u00e1s, de las que cerca de la mitad procede de los hidratos de carbono. Al aparecer la diabetes, las p\u00e9rdidas diarias de agua y glucosa alcanzan respectivamente \u00a0los 5 litros y 250 gramos. Esto representa una p\u00e9rdida de 1.000 calor\u00edas por la orina, es decir, la mitad de las calor\u00edas ingeridas.<\/p>\n<p>Otro s\u00edntoma que puede aparecer es que los ni\u00f1os que ya hab\u00edan aprendido a controlar la orina pierden este control (enuresis).<\/p>\n<p>Muchas veces el comienzo de la enfermedad es insidioso con letargo, debilidad y adelgazamiento. El adelgazamiento y la enuresis en un ni\u00f1o obligan al m\u00e9dico a sospechar una Diabetes Mellitus tipo 1.<\/p>\n<p>A veces se observan infecciones en la piel y vaginitis en las adolescentes. En otras ocasiones el primer s\u00edntoma es la cetoacidosis, con v\u00f3mitos, sed aumentada y deshidrataci\u00f3n. Esto se produce cuando el organismo cubre las necesidades energ\u00e9ticas por otras v\u00edas metab\u00f3licas que generan como producto final \u00e1cido ac\u00e9tico y \u00e1cido hidroxibut\u00edrico. En los casos m\u00e1s graves el aliento huele a acetona y puede haber dolor o rigidez abdominal, embotamiento cerebral y, finalmente, coma. Generalmente, la cetoacidosis se trata en la Unidad de Cuidados Intensivos.<\/p>\n<h2>Diagn\u00f3stico<\/h2>\n<p>Cuanto antes se diagnostique la diabetes infantil, m\u00e1s eficaz ser\u00e1 el control de la enfermedad. Por ello, los padres que observen en sus hijos uno o varios de los s\u00edntomas anteriormente descritos durante m\u00e1s de un mes deben llevarlo enseguida a su pediatra.<\/p>\n<p>Normalmente la diabetes se diagnostica mediante un an\u00e1lisis de sangre que mide los niveles de glucosa. Esta prueba debe realizarse estando en ayunas desde la noche anterior. Se determina el nivel de glucosa basal en ayunas, que seg\u00fan los diferentes laboratorios, ser\u00e1 elevado cuando est\u00e9 por encima de 110-120 mg\/dl.<\/p>\n<p>En los casos dudosos, puede ser necesaria la realizaci\u00f3n de la llamada curva de glucemia: tras una ingesta de 50-100 g de glucosa por v\u00eda oral, se determinan los niveles de glucosa en sangre en las 2-3 horas siguientes, para ver c\u00f3mo asimila el organismo esta sobrecarga de glucosa.<\/p>\n<p>La determinaci\u00f3n de la hemoglobina glicosilada (Hb A1c) sirve para ver c\u00f3mo ha sido el control metab\u00f3lico de la diabetes en las 6-8 semanas anteriores: es decir, nos da informaci\u00f3n de si durante las semanas previas el paciente ha estado mal controlado, con niveles de glucosa en sangre elevados. De este modo, la hemoglobina se \"recubre\" de glucosa (hemoglobina glicosilada) , lo cual puede determinarse en sangre.<\/p>\n<h2>Tratamiento<\/h2>\n<p>El tratamiento de la diabetes infantil insulino-dependiente consiste en la administraci\u00f3n diaria y de por vida de insulina, ya que el organismo del ni\u00f1o produce esta hormona en cantidad insuficiente. La insulina se administra en inyecciones que se aplican varias veces al d\u00eda.<\/p>\n<p>El segundo pilar del tratamiento lo constituye el control diario del az\u00facar en sangre. Esta tarea se ha simplificado mucho con las tiras reactivas de glucosa, que permiten comprobar el nivel de az\u00facar a partir de una gota de sangre capilar, generalmente obtenida del pulpejo de los dedos mediante punci\u00f3n. El ni\u00f1o y los padres deben aprender a usar estos dispositivos y a determinar la glucemia 3-4 veces al d\u00eda al principio, y con menor frecuencia una vez que la enfermedad se haya estabilizado.<\/p>\n<p>El tratamiento con insulina debe acompa\u00f1arse de un r\u00e9gimen alimenticio adecuado. Los ni\u00f1os diab\u00e9ticos no tienen necesidades nutricionales distintas a las de un ni\u00f1o sano para un crecimiento y desarrollo \u00f3ptimos. Pero dado que su capacidad para producir insulina es m\u00ednima, y que la dosis de insulina depende de las calor\u00edas que ingiere, la regularidad del patr\u00f3n alimentario para cada r\u00e9gimen de insulina es fundamental.<\/p>\n<p>En general, son \u00fatiles algunos sencillos consejos:<\/p>\n<ul>\n<li>la alimentaci\u00f3n del ni\u00f1o debe componerse de un 55 por ciento de hidratos de carbono, un 30 por ciento de grasas y un 15 por ciento de prote\u00ednas.<\/li>\n<li>las dietas con un alto contenido en fibra mejoran el control del az\u00facar, ya que su absorci\u00f3n ser\u00e1 m\u00e1s lenta.<\/li>\n<li>hay que reducir las grasas de origen animal y sustituirlas por grasas de origen vegetal. Es preferible la margarina a la mantequilla y las carnes magras, aves y pescados a las carnes grasas como la panceta.<\/li>\n<li>limitando el n\u00famero de yemas de huevo consumidas se limita tambi\u00e9n la ingesta de colesterol.<\/li>\n<li>los tentempi\u00e9s dependen de las necesidades individuales. Generalmente se administran tres al d\u00eda a los ni\u00f1os y dos al d\u00eda, con la merienda y despu\u00e9s de cenar, a los adolescentes.<\/li>\n<li>los az\u00facares refinados elevan r\u00e1pidamente el nivel de glucosa y provocan grandes oscilaciones metab\u00f3licas: son alimentos con un alto \u00edndice gluc\u00e9mico (elevan el az\u00facar en sangre m\u00e1s, y m\u00e1s r\u00e1pidamente). La sacarosa, en cambio, no altera tanto el control gluc\u00e9mico general.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Por \u00faltimo, es igualmente importante que el ni\u00f1o se mantenga en un peso adecuado y que realice ejercicio f\u00edsico de forma regular. No debe prohibirse ninguna forma de ejercicio, ni siquiera los deportes de competici\u00f3n del tipo que sean, al ni\u00f1o diab\u00e9tico, que no debe sentirse diferente ni discriminado.<\/p>\n<p>A veces se producen reacciones hipogluc\u00e9micas durante el ejercicio u horas despu\u00e9s, o cetoacedosis. Ambos problemas se corrigen con la ingesta de az\u00facares de absorci\u00f3n r\u00e1pida (zumos, alg\u00fan pastelito...), y m\u00e1s a largo plazo se previenen ajustando la dieta y la insulina.<\/p>\n<div id=\"titulos\">\n<h2>El shock insul\u00ednico<\/h2>\n<p>Casi todos los ni\u00f1os diab\u00e9ticos experimentan una reacci\u00f3n hipogluc\u00e9mica en alg\u00fan momento de su enfermedad. Un tercio de los ni\u00f1os enfermos sufre un coma hipogluc\u00e9mico, uno de cada 10 padece una hipoglucemia grave una vez al a\u00f1o y uno de cada 20 presenta episodios repetidos de hipoglucemia.<\/p>\n<p>La hipoglucemia aparece bruscamente o en un par de minutos, en contraste con la cetoacedosis diab\u00e9tica, que tarda horas o d\u00edas. Los s\u00edntomas de hipoglucemia son palidez, sudores, temblor y taquicardia. Tambi\u00e9n aparece hambre, somnolencia, confusi\u00f3n mental, convulsiones y coma. Estos s\u00edntomas indican que existe demasiada insulina en relaci\u00f3n a la ingesta y al gasto energ\u00e9tico.<\/p>\n<p>Esto suele ocurrir porque tras la mejor\u00eda inicial los padres y el ni\u00f1o descuidan el tratamiento, por errores deliberados o accidentales, demasiado ejercicio f\u00edsico o por comer menos de lo habitual. En estos casos el ni\u00f1o requiere atenci\u00f3n m\u00e9dica inmediata en un servicio de urgencias hospitalario.<\/p>\n<h2>Pron\u00f3stico<\/h2>\n<p>La Diabetes Mellitus tipo 1 no es una enfermedad benigna. A largo plazo las complicaciones visuales, renales, neurol\u00f3gicas y de otro tipo eran comunes hace a\u00f1os, aunque este panorama ha mejorado con el uso de dispositivos port\u00e1tiles de administraci\u00f3n de insulina de forma continua: las llamadas bombas de insulina en perfusi\u00f3n continua.<\/p>\n<p>En los \u00faltimos 25 a\u00f1os ha aumentado el \u00edndice de trasplantes de segmentos de p\u00e1ncreas para curar la enfermedad en adultos, pero este tratamiento no est\u00e1 recomendado para ni\u00f1os.<\/p>\n<div id=\"titulos\">\n<h2>Aspectos psicol\u00f3gicos de la diabetes infantil<\/h2>\n<p>La diabetes del ni\u00f1o afecta a toda la familia. Los padres suelen manifestar sentimientos de ansiedad y culpa. Estos mismos sentimientos son compartidos por muchos ni\u00f1os, junto con rebeld\u00eda y rechazo, sobre todo durante la adolescencia: la pregunta habitual en alg\u00fan momento es: \u00bfpor qu\u00e9 yo? Sin embargo es importante entender que los ni\u00f1os diab\u00e9ticos no presentan ninguna psicopatolog\u00eda especial, pues estos mismos sentimientos aparecen en familias con otras enfermedades cr\u00f3nicas.<\/p>\n<p>Por este motivo, el ni\u00f1o a menudo incumple el tratamiento y abandona el autocontrol. A veces se administra a prop\u00f3sito demasiada insulina o no se pone las inyecciones y come de forma desordenada. Estos casos pueden constituir peticiones de ayuda psicol\u00f3gica o intentos de escapar de un ambiente intolerable. A veces incluso se trata de tentativas de suicidio. Los ingresos hospitalarios frecuentes por cetoacedosis o hipoglucemia hacen sospechar un conflicto emocional. Por otro lado es frecuente la sobreprotecci\u00f3n paterna, que pocas veces beneficia al ni\u00f1o.<\/p>\n<p>Muchos de estos problemas pueden evitarse mediante un asesoramiento afectuoso y continuo, basado en informaci\u00f3n correcta acerca de la enfermedad, que fomente actitudes de normalidad en el ni\u00f1o y el sentimiento de ser uno m\u00e1s en la familia y en la sociedad.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p>Imagen via <a href=\"https:\/\/www.shutterstock.com\/es\/image-photo\/child-diabetes-measuring-glucose-blood-level-495149659?src=GmdYTZ5HguG9I9BdEEnUYA-1-3\">Shutterstock<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Introducci\u00f3n La Diabetes Mellitus es el trastorno endocrino-metab\u00f3lico m\u00e1s frecuente de la infancia y adolescencia, con importantes secuelas para el desarrollo f\u00edsico y emocional. 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